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Derecho Concursal

Empresas famosas que hicieron concurso de acreedores exitosamente

En esta entrada describimos algunos casos de éxito de empresas famosas en concurso de acreedores.

Hasta las empresas más grandes tienen momentos de dificultad e insolvencia, lo cual obliga a los administradores y socios a protegerse frente a las deudas y a intentar salvar su patrimonio personal. El concurso de acreedores es una poderosa herramienta, recomendable para empresarios de cualquier tamaño: autónomos, sociedades unipersonales, pymes, e incluso compañías gigantes como las que enumeramos a continuación.

Estas empresas españolas concursadas consiguieron con éxito que los socios y administradores no tuvieran que responder a título personal de las deudas millonarias acarreadas. 

Abengoa

Ha sido la última gran empresa española en sumarse al concurso de acreedores y la segunda de mayor deuda en la historia de España. Más de 6.000 millones de pasivo insatisfecho tiene esta empresa de ingeniería sevillana.

A finales de 2015 la compañía entró en una grave crisis debido a la cual decidió presentar preconcurso (¿qué es preconcurso de acreedores?). Incapaces de reconducir la situación a pesar de las diversas reestructuraciones realizadas, la multinacional ha presentado concurso voluntario en este 2021 para asegurar su salvación.

Esta medida es la más adecuada para salvaguardar sus intereses y los de sus administradores. Les permite así, por un lado, limitar la responsabilidad de los gestores y, por otro, tratar de llegar a entendimiento de nuevo con sus acreedores.

Real Betis

Sin ser una de las mayores deudas de la historia de España, el caso de este club de fútbol sevillano fue bastante sonado. Tras el descenso a Segunda División en 2011 se vio superado por las deudas que ascendían los 90 millones de euros, por lo que se declaró en concurso voluntario de acreedores.

Gracias a los convenios alcanzados con la masa acreedora, en 2014 la deuda se redujo a poco más de 20 millones de euros. La venta significativa de varios de sus jugadores hicieron que pudiera acortar plazos de pagos de la deuda, lo que le permitió salir del concurso de acreedores de manera definitiva en 2019.

Sin duda, solicitar concurso voluntario de acreedores fue una excelente estrategia por parte del consejo de administración de la entidad.

Pescanova

En torno a 2.000 millones de euros tenía de deuda la compañía pesquera debido en gran parte a un complejo entramado societario y al desarrollo de líneas de negocio deficitarias. La imposibilidad de llegar a acuerdo con los acreedores y el riesgo de deterioro que presentaba la situación financiera le llevaron a presentar preconcurso en marzo de 2013.

En 2015 se cerró el asunto con la fundación de Nueva Pescanova, de la cual Pescanova era propietaria del 20% de las acciones. La suspensión de pagos acabó con convenio (convenio con acreedores en la actualidad), en el cuál se acordó que el 80% restante de las acciones de esta nueva empresa pertenecería a los acreedores de la concursada.

Reyal Urbis

La crisis de la construcción pudo con este mastodonte inmobiliario que se vio superada por los más de 4.600 millones de deuda. Por el 2013 la situación económica era insostenible para esta Sociedad por lo que decidió presentar concurso voluntario de acreedores.

No fue hasta el 2017 cuando los acreedores rechazaron la propuesta de convenio por parte de la empresa, por lo que el juez abrió la liquidación de la misma. En la actualidad dicha compañía se encuentra aún en proceso de subasta extrajudicial de activos.

Puede parecer que Reyal Urbis no salió tan beneficiada del concurso por no llegar a convenio. No obstante, cuando las pérdidas y obligaciones financieras son tan abultadas la liquidación resulta el modo más efectivo de desinvertir de un emprendimiento fallido y empezar otro nuevo con mejor futuro.

Martinsa-Fadesa

Es el concurso de acreedores con mayor deuda realizado hasta el momento en España, unos 7.000 millones de pasivo insatisfecho. La inmobiliaria fue declarada en concurso voluntario a mediados de 2008 debido a la crisis del ladrillo.

La mayor parte de la deuda se debía a bancos españoles que en 2011 llegaron a un acuerdo, ya que el 73,69% de la masa acreedora aprobó el plan de pagos propuesto por la Sociedad. Sin embargo, dicho convenio no se cumplió, lo que obligó a la compañía a empezar su disolución en el año 2015 con la liquidación de la misma.

En este supuesto, como en el de Reyal Urbis, haber acudido de primeras a liquidación hubiera ahorrado tiempo y costas. Es la solución más práctica y menos costosa. Las personas al frente de la empresa debieron ser más honestos y ver la falta de viabilidad del proyecto.

Conclusiones AEF:

Si es emprendedor o empresario y ve que su solvencia está empeorando a causa de su negocio, quizá sea momento de acudir a profesionales en insolvencias. Exponernos su caso (ingresos, viabilidad del proyecto, activo y pasivo), nos permitirá asesorarle de forma personalizada y ayudarle.

Asimismo, si piensa que su insolvencia es más sencilla (no hay trabajadores, no hay activo en la empresa, no tiene actividad…), pregúntenos por el concurso de acreedores exprés

En el caso de AEF, este asesoramiento es gratuito y sin compromiso. Siempre se tendrá en consideración los datos objetivos del caso y su objetivo.

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