Ejemplo 2: El Concurso de Acreedores en la PYME

El Concurso de Acreedores en la PYME

Ejemplo 2.1

Lo habitual en las Pymes es recurrir a este procedimiento demasiado tarde, cuando se ha terminado la liquidez y la credibilidad de la Empresa.

En la mayoría de los casos, la tesorería está agotada y los activos son muy inferiores a las deudas que mantiene la Sociedad con sus acreedores.

El símil de la salud es muy ilustrativo: si un enfermo acude pronto al médico, tiene muchas posibilidades de curarse; si acude en una fase avanzada, tendrá escasas posibilidades de curación.

Podemos encontrarnos dos escenarios en las pequeñas y medianas empresas:

a) La empresa no tiene viabilidad y deseamos cerrarla

Este puede ser perfectamente el caso de Ana. Ana es administradora de una sociedad limitada, cuyo objeto social es la venta y distribución de productos de cosmética, la cual ha dejado de reportarle los beneficios esperados. Asimismo, ha acumulado numerosas deudas pendientes con entidades financieras y Administraciones Públicas y se ha visto obligada a despedir a sus tres dependientas.

En tal caso, Ana, en su condición de administradora única se pone en contacto con AEF y se informa de que puede dar de baja de actividad la sociedad y presentar un concurso de acreedores. Tras realizar un estudio sobre el caso concreto, los abogados y economistas de la Asociación se dan cuenta de que la SL no tiene nada de activo de alto valor (solo mercaderías y el stock de la tienda). Ana funciona en un local de alquiler y el vehículo que utiliza para la actividad es de renting. Esto permite que el concurso de acreedores sea un procedimiento más rápido y en cuestión de cuatro o cinco meses la empresa sea historia, permitiendo a su administradora salir de un agujero de donde no veía salida. Ahora podrá montar un nuevo negocio que lleva tiempo en su cabeza. Este tipo de concurso se puede presentar más veces de la que a priori se imagina y se denomina «concurso exprés«.

La protagonista en este caso ha actuado muy rápidamente y la deuda de la sociedad no se le ha derivado a su título personal. No obstante, si esto hubiese sucedido, podría haberse exonerado como han hecho ya muchos empresarios acogiéndose a la ley de segunda oportunidad (procedimiento de persona física).

b) La empresa es viable, pero necesitamos un respiro de los acreedores para salir adelante

Igual que se puede dar el caso de querer desinvertir de una pyme sin perspectiva de mejora, puede ocurrir que sí exista viabilidad de ese negocio aunque esté pasando por un momento difícil de liquidez.

En este segundo supuesto, se encuentra José. José ve cómo tras una pandemia, las ventas de su empresa de muebles caen en más de un 60% y se ve obligado a recurrir a financiación bancaria como nunca había hecho para subsistir. Tras varios meses, la demanda no se recupera todo lo esperado. Sin embargo, los bancos no entienden de otra cosa que no sea cobrar lo pactado en los créditos.

Cinco meses después, las ventas se recuperan, pero los pagos no entran a tiempo para ir abonando puntualmente las cuotas a los bancos. Decide José entonces acudir a la Asociación de Ayuda al Endeudamiento. Tras realizarle un estudio de su caso, presentan un preconcurso para que la empresa tenga tres meses de respiro provisionales de las deudas. En estos tres meses, la facturación no decae y ahora hay un pequeño colchón de efectivo para invertir en el negocio.

Los bancos no dan facilidades aún y no aceptan el acuerdo presentado en esta fase preconcursal. Por ello, José continúa el itinerario marcado por los letrados de la Asociación: solicita concurso de acreedores. La protección ahora es mayor para su empresa y sigue facturando. Aprovechando la fase de convenio, plantea un plan de viabilidad (asesorado por los economistas de AEF) y un plan de pagos con los acreedores a cinco años vista. En él se plantea una quita del 20% de la deuda y una carencia inicial de seis meses. Finalmente, se llega a acuerdo y el concurso concluye satisfactoriamente, sobreviviendo la pyme de José a ese bache económico que le vino de imprevisto.

 

Todos los ejemplos están basados en casos reales llevados por nuestra asociación.

 

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