revisar condiciones abogado de oficio para la ley de la segunda oportunidad
Derecho Concursal

¿Abogado de oficio para la Ley de la Segunda Oportunidad?

Hoy hablamos de si es posible solicitar un abogado de oficio para la Ley de la Segunda Oportunidad y cuándo interesa.

Cada vez son más las personas que se interesan por la Ley de la Segunda Oportunidad. La divulgación sobre los beneficios del proceso cada vez es mayor y esto atrae a aquellos deudores que quieren hacer valer sus derechos. Merece la pena recordar que lo ideal es comenzar los trámites cuando se prevé no poder afrontar todas las deudas cómodamente. No es necesario ni conviene esperar a agotar todos los ahorros en pagos a los acreedores.

De todos estos potenciales interesados, existen algunas personas con la duda de si pueden acogerse con abogado de oficio y llegar a la exoneración de deudas gratis. Lo cierto es que por regla general no es así y en los siguientes párrafos lo explicamos:

1. Para obtener el BEPI es necesario abogado y, generalmente, procurador

Para conseguir el BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho) es indispensable la asistencia letrada. Sin ella es imposible solicitar la declaración del concurso consecutivo de acreedores (art. 6 TRLC). Recordemos que este es el tipo de concurso que permite el perdón de las deudas.

Sobre la obligatoriedad de ser representado por procurador, sí que hay una excepción al artículo 6. Esta se aplica cuando el deudor es persona natural y el concurso de acreedores tiene la consideración de consecutivo. Para el resto de casos, sí que sería de aplicación el art. 6 TRLC y preceptiva la representación de procurador.

2. Abogado de oficio para la Ley de la Segunda Oportunidad y Asistencia Jurídica Gratuita

En primer lugar, acabemos con la falsa creencia de que pedir un abogado de oficio sale gratis siempre. Cualquier ciudadano puede acudir al Colegio de abogados de su ciudad y solicitar un letrado del turno de oficio si no tiene ninguno de su confianza. Sin embargo, para que el turno de oficio conlleve efectivamente la Asistencia Jurídica Gratuita deben cumplirse unos requisitos bastante estrictos.

En caso de no darse estos, el representado deberá abonar los honorarios de abogado y procurador para conseguir su exoneración. Esto es obligatorio siempre para conseguir el BEPI. Si no se abona la retribución de letrados concursales y del administrador concursal, no se puede completar la Ley de la Segunda Oportunidad (art. 488.2 TRLC).

Además de esto, hay que abonar sí o sí  los honorarios de notaría o Registro Mercantil, según el caso, y de mediador concursal.

Cabe destacar que si se concede la Justicia Gratuita, el letrado asignado no participará en las primeras fases del procedimiento (extrajudicial) muy probablemente. Quedaría el deudor desprotegido.

Igualmente, otro contra sería el tiempo que tarda el Turno de oficio en designar a los profesionales. Mientras tanto, el deudor seguirá sufriendo intereses, embargos…

3. No sirve cualquier abogado: La Ley de Segunda Oportunidad debe ser llevada por especialistas

Una vez convencido de que conviene empezar el proceso de Ley de Segunda Oportunidad, no se pueden asumir riesgos de que salga mal. Los abogados del turno de oficio son excelentes profesionales, de ello no cabe duda. No obstante, estos suelen ser generalistas y estar abiertos a cualquier procedimiento que les surja.

Como se ha explicado en otras entradas de este blog, si el proceso no se lleva correctamente, puede conllevar a que no se conceda la exoneración de deudas y nos quedemos igual tras llevarlo a cabo. Por ello, la gran mayoría sigue prefiriendo asesorarse y defender sus derechos con expertos en la materia (en AEF lo somos, aquí os mostramos gratis todas nuestras sentencias de cancelación de deudas).

Al fin y al cabo, este proceso solo se hace previsiblemente una vez en la vida y el coste de los abogados especialistas suele ser razonable (Distinto es que den facilidades de pago). Al menos en AEF nos aseguramos de dar presupuestos asumibles para todos los bolsillos. En nuestra misión está el permitir a cualquier obtener su segunda oportunidad sin deudas.

❓¿Quieres saber si puedes empezar de cero sin deudas? ¿Quieres saber cuánto cuesta? Cliqueando aquí puedes solicitar el estudio de tu caso gratuito y sin compromiso alguno. Los abogados y asesores de AEF se volcarán en tu asunto y te facilitarán el mejor presupuesto.

Jueces, Notarios y Registradores desaconsejan el abogado generalista para llevar la Ley de la Segunda Oportunidad

Considerando lo anteriormente expuesto y la experiencia de los primeros años de vida del procedimiento, Jueces, administradores, notarios y registradores desaconsejan solicitar un letrado de oficio para acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad. Las razones principales son:

a) Poca especialización:

Merece la pena elegir abogado especialista solo en procesos de insolvencia que tenga experiencia y fundamentos para defender sus intereses en cada escenario (independientemente de su activo,  de sus ingresos o actividad laboral, de si sus deudas tienen origen empresarial o no…).

b) Mayores tiempos para conseguir el resultado

El turno de oficio suele tardar bastante en designar abogado. Esto daría lugar a que el deudor esté desprotegido frente a los bancos y administraciones durante un número de meses indeterminado. Además, el letrado seguramente no intervenga en la fase extrajudicial previa al concurso. Esto aumentará el riesgo además del plazo para conseguir el objetivo del solicitante.

El hecho de que no se dediquen en exclusiva a la LSO hace que no tengan una sistematización clara de las fases y resolución de los posibles inconvenientes que puedan surgir en el proceso.

AEF, por ejemplo, solo se dedica a defender a gente que no puede pagar sus deudas. Así, aseguramos al interesado en acogerse al procedimiento que su caso estará en buenas manos, dándole garantías de llevarlo a buen puerto. 

Nuestro equipo de economistas, juristas y abogados está incentivado para que su caso salga lo más rápido posible y con éxito.

c) Menos empatía, tranquilidad y seguridad

El abogado generalista está acostumbrado a tramitar otros procesos más impersonales y puede parecer muy frío en el trato. No entender el estrés que supone estar en insolvencia para el deudor puede causar cierta inseguridad al cliente.

En nuestra asociación conocemos perfectamente lo que supone estar endeudado o sufriendo embargos.  Sobre todo cuando se prolonga esta situación durante varios meses o años.

Después de más de 8 años ayudando a familias y empresas de toda España, sabemos perfectamente cuáles son sus necesidades económicas como emocionales.

d) Mayores costes:

La segunda oportunidad obliga al abogado a dedicar numerosos recursos y horas al proceso. Es complejo y conlleva una gran responsabilidad. Contar con una buena infraestructura, profesionales contrastados y un sistema de trabajo y atención al cliente óptimo es indispensable.

El abogado generalista tendrá que echar más horas para formarse en materia o contratar a alguien para que lleve este tipo de asuntos… además de compaginar este expediente con el resto de ramas del Derecho a las que se dedique.

Esto se traduce en un aumento de gastos y, por consiguiente, en la necesidad de cobrarle más al cliente (cobro por horas de trabajo dedicadas).

e) Más reacio a ofrecer facilidad de pago:

Supongamos que el abogado generalista limita mucho sus márgenes y ofrezca un precio competitivo. Lo más normal es que, para poder trabajar en su asunto, le pida el total por adelantado o una provisión de fondos elevada.

En nuestra Asociación, por ejemplo, cobramos cuotas mensuales asequibles. Esto no quiere decir que esperemos a recibir varias cuotas para empezar a trabajar. Ni mucho menos. Tenemos un compromiso de calidad y satisfacción con nuestros asociados:

Empezamos a trabajar en las primeras 24 horas desde que el interesado nos confía su asunto.

f) Poca especialización, menos empatía en el trato y mayores tiempos para conseguir el resultado

Al final el coste del procedimiento no es solo lo que cobran los letrados. El coste temporal, es decir, lo que tarda el asunto en saldarse con éxito es sumamente importante.

A diferencia de un letrado generalista convencional, AEF inicia trámites el primer día y aporta documentación acreditativa de ello para tranquilidad del asociado. Esto se traduce en que inmediatamente se solicita: a) la suspensión legal de los intereses, b) la paralización de embargos, y c) el cese en el acoso telefónico de los acreedores sobre el deudor.

Igualmente, el empezar antes da lugar a que se finalice en menos tiempo. Tenemos casos resueltos en menos de 12 meses (por ejemplo: Lucena (Córdoba) y Ceuta en 2021).

4. Conclusiones: cuándo sí y cuándo no abogado de oficio para la Ley de la Segunda Oportunidad

El procedimiento de Ley de Segunda Oportunidad es complejo y debe ser confiado a un equipo de profesionales que dé garantías para el deudor de que será tramitado con eficacia y eficiencia.

El abogado de oficio para la Ley de la Segunda Oportunidad solo tendría sentido en el supuesto de la Justicia Gratuita.

Acudir a la Asistencia Jurídica Gratuita debería ser el último recurso y solo para aquellos que de verdad no puedan asumir ningún coste, ni siquiera con ayuda de familiares o terceros.

Lo ideal es buscar profesionales especialistas y expertos en la materia, siempre teniendo un ojo en el coste y la transparencia que ofrezcan.

Merece la pena preguntar siempre presupuesto en la Asociación de Ayuda al Endeudamiento y aprovechar su asesoramiento gratuito personalizado.
Las facilidades de pago que ofrecemos permiten prácticamente a cualquier conseguir el perdón de sus deudas.

Si quiere resolver todas sus dudas sobre si puede acogerse a la Ley de la Segunda Oportunidad, llámenos al 671 637 471 o escríbanos:

[contact-form-7 id=»2503″ title=»FORMUWEB»]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *